viernes, 29 de enero de 2010


Era tanto el dolor,
En la soledad de mi silencio,
Que quise escribirte esa carta...
Con mis lágrimas...
Para que al secarse,
Se borraran las palabras;
Pero al terminar,
Ví que las letras eran rojas,
Y no entendí...
Rápido me miré al espejo
Y ví mis ojos secos...
Claro ahora entiendo...
Quien lloraba era mi corazón.